Me voy a estrenar como colaboradora (no, no me voy a poner a criticar a los famosos, XD) Sino que voy a "colgar" mi primera receta.
En realidad no es una receta de familia, ni nada que lleve haciendo todos los domingos o fiestas de guardar. Descubrí la receta en otro blog de cocina y probé a ver que tal me salían, Y sorpresa, el resultado fueron una galletas-pastas que están para chuparse los dedos y que solo con la pinta ya dicen a gritos "cómeme, cómeme".
Estas galletas se hacen con pistola o en mi caso con una especie de churrera con muchas boquillas y formas, que me compré en Alcampo :)
Los ingredientes son:
- 340 grs. de mantequilla
240 grs. de azúcar
2 cucharadas de leche
1 cucharada de esencia de vainilla
1 cucharadita de levadura en polvo
1 huevo
525 grs de harina.
Chocolate, guindas, avellanas, almendra picada...
Lo primero que tenemos que hacer es batir la mantequilla, que previamente habremos tenido más de una hora a temperatura ambiente. Una vez la tengamos "blandita" le añadimos el azúcar. Y volvemos a batir.
Añadimos la leche, la vainilla y la levadura y seguimos batiendo. Le agregamos el huevo y seguimos removiendo.
Por último le añadimos la harina y removemos ayudándonos de una espátula (que sea de calidad porque a mi me rompió al primer intento, jeje).
Cuando tengamos una "masa" homogénea, llenamos la pistola y sobre una bandeja con papel vegetal, formamos las galletas.
Decoramos al gusto: les ponemos una avellana, media guinda, almendra picada... Todo lo que se os ocurra, salvo que queráis bañarlas en chocolate, ya que entonces deberéis esperar a que estén doraditas y frías.
Las horneamos a 160 grados, las sacamos cuando estén doradas y esperamos a que se enfríen para pegarnos el merecido homenaje. Eso claro, siempre que seáis capaces de resistir el olor que desprenden y de detener a las "fieras" para que no se las vayan comiendo según salen del horno.